En 1958, se procedió a la construcción de un Cementerio, dando así cumplimiento a la orden de 21 de Septiembre de 1957, por la cual se decidió su construcción en todos aquellos poblados con más de 100 familias.
Basándose en el modelo diseñado por D. Manuel Rosado Gonzalo para Valdelacalzada, fue construido en el denominado Cerro del Esparragal. Para calcular su capacidad de enterramiento, se realizó un estudio del índice de mortalidad de los diez últimos años en Villanueva de la Serena.
En uno de los ángulos del fondo se realizó, con salida al exterior, un pequeño apartado destinado a cementerio civil. Dado el arraigo de los nuevos colonos a Villanueva de la Serena, el cementerio permaneció cerrado durante 20 años, celebrándose los enterramientos en dicha localidad.
Los primeros realizados en el cementerio de Valdivia fueron los de Maria Suárez Jiménez y su hijo Rubén González Suárez, el 16 de Agosto de 1978.